viernes, 26 de octubre de 2018

MAPAS CLIMÁTICOS: LOS PRIMEROS MAPAS TEMÁTICOS


¿Qué es el clima? Pues en primer lugar debemos entender que la atmósfera y los fenómenos que tienen lugar en ella juegan un papel de gran relevancia en relación a la vida en el planeta. Por ello el hombre se ha preocupado desde la antigüedad por su estudio. Existen dos formas distintas y complementarias de enfrentarse al conocimiento de la atmósfera: la meteorología y la climatología.

La meteorología estudia los meteoros o elementos atmosféricos, sus características y su funcionamiento, es decir las condiciones de la atmósfera en un momento concreto, mientras que la climatología estudia las condiciones medias de la atmósfera y las características medias de los meteoros. De estas definiciones se deducen también los conceptos de tiempo como estado de la atmósfera en un momento dado, y clima como el estado medio de la atmósfera a lo largo de un período de tiempo suficientemente largo. Por término medio se considera que este período es de unos 30 años. El problema de la definición de clima es qué entendemos por estado normal. Tradicionalmente se consideraron los valores medios de las principales variables que definen el estado de la atmósfera (presión, temperatura, humedad atmosférica, precipitación, etc.).

Sin embargo, ademas de conocer los valores medios, resulta de gran transcendencia el conocimiento de su variabilidad, de la oscilación que estas magnitudes pueden tener respecto a sus valores medios. Dentro del estudio de estas oscilaciones respecto a los valores medios, resulta de particular importancia el conocer la probabilidad de que aparezcan períodos caracterizados por una sucesión de valores elevados o reducidos de precipitación, es decir períodos lluviosos y períodos de sequía.

En tercer lugar habría que tener en cuenta la aparición de fenómenos meteorológicos extremos (aunque no excepcionales ni imprevisibles) que no deben olvidarse a la hora de caracterizar el clima a pesar de su muy escasa frecuencia. Uno de los más habituales en la Península Ibérica son las precipitaciones de gran volumen e intensidad con consecuencias a menudo catastróficas.

Un mapa climático es un mapa temático que representa los distintos tipos de climas. Aquí tienes un ejemplo de los climas de Cataluña.


Climas de Cataluña, (Wikimedia Commons), CC BY-SA 4.0
Su frecuencia es tan reducida que a menudo puede no haberse registrado ninguno durante el período de existencia de un observatorio meteorológico aunque sus consecuencias sobre los sistemas naturales puedan apreciarse durante décadas e incluso siglos.

Puedes acceder al atlas climático de la Agencia Española de Meteorología aquí, y consultar muchos tipos y en distintos momentos históricos.

Por otra parte el clima puede verse condicionado, en lugares concretos, por otros factores, dando lugar a lo que se denomina condiciones microclimáticas que en muchos casos dan lugar a microambientes específicos que no pueden ser estudiados teniendo en cuenta solamente las características climáticas de algún observatorio cercano.

Los climas se estudian con los climogramas, que analizan precipitaciones y temperaturas medias a lo largo del año. Aquí tienes un ejemplo:

Clima de Córdoba, (Wikimedia Commons), CC BY-SA 4.0

martes, 23 de octubre de 2018

TIPOS DE MAPAS: APRENDE A DIFERENCIARLOS


La subdivisión más corriente es la que se realiza entre los mapas topográficos y los mapas temáticos. Los primeros muestran la distribución y asociación espacial de varios rasgos naturales o artificiales del paisaje, como las fronteras, las redes de transporte (carreteras, líneas de ferrocarril, canales, senderos y aeropuertos), los cursos y masas de agua (ríos y lagos), los asentamientos humanos (pueblos y ciudades), la forma y altitud del terreno y otros.

Frente a los mapas topográficos o generales, los mapas temáticos se centran en las variaciones espaciales y en la fisonomía que presenta un solo atributo o en la relación existente entre varios. No hay límites en cuanto al contenido de los mapas temáticos, los cuales pueden reflejar tanto la geología de una zona como el porcentaje de población escolarizada en un tiempo determinado o el resultado de las últimas elecciones generales. Aquí tienes otro análisis similar sobre los tipos de mapas que existen.

Los mapas pueden utilizarse para diferentes fines y por esta razón se ha desarrollado una gran cantidad de tipos especializados de mapas.

Ø  Mapas topográficos o generales. El tipo básico de mapa utilizado para representar áreas del terreno es el mapa topográfico. Estos mapas muestran los elementos naturales del área analizada y también ciertos elementos artificiales, humanos o culturales, como son las redes de transporte y los asentamientos de población. También muestran fronteras políticas, como pueden ser los límites de las ciudades, de las provincias o de los estados.
Ø  Mapas temáticos o específicos. Entre los mapas más importantes, realizados con una función especial, están las cartas de navegación marítima (náuticas) y las cartas de navegación aérea (aeronáuticas).
Climas de España, (Wikimedia Commons), CC BY-SA 4.0
Ø  Mapas políticos. En estos tipos de mapas se muestran sólo las ciudades y las divisiones políticas o administrativas sin rasgos topográficos.

Ø  Mapas geológicos. Estos mapas muestran la edad de las rocas y la estructura geológica de un área.

Ø  Mapas de usos del suelo. Este mapa permite identificar las características del terreno y para qué actividad sea útil.

Ø  Ortofotomapa. En este mapa el cuerpo se forma a partir de fotografías a las que se superpone otra información, como divisiones administrativas, curvas de nivel, toponimia e información marginal. Hay varios vuelos nacionales disponibles de distintas fechas.
Ortofoto Aldeagrande, (Wikimedia Commons), CC BY-SA 4.0

Hay muchos más tipos de mapas. De hecho, hay un mapa por cada variable geográfica que podemos analizar (lluvias, temperaturas, etc.), pero estos son los principales.